Beneficios del contacto piel con piel. Una incubadora natural

El primer contacto de los padres hacia los hijos es el abrazo. Esa forma inexplicable y sorpresiva cuando recibimos por primera vez a nuestros bebes es un momento inigualable.

El contacto de piel a piel crea sensaciones que perduran en toda la vida. Es una manifestación de amor que se traduce en el punto de partida para fomentar la inteligencia emocional desde los primeros meses.

Desde el enfoque fisiológico ese contacto permite la expulsión de la oxitocina conocida como la hormona del amor, logrando que el calor transite en el cuerpo de la mamá originando un descanso absoluto para el bebé, pero aún existen razones más poderosas para fomentar ese acercamiento con los padres.

Para los recién nacidos:

  • Favorece la lactancia materna
  • Menor riesgo de infección
  • Disminución de llanto
  • Frecuencia respiratoria estable
  • Regula la temperatura corporal

En el aspecto emocional el abrazar a tu hijo logra crear lazos fuertes, además de dar aliento. Se han encontrado diversos casos que devuelven la vida a bebes que no manifestaban signos vitales. Es una incubadora natural que resucita y transmite potencialmente los sentimientos más profundos.

Puedes colocar a tu bebé sobre tu pecho desnudo y cubrirlo con una cobija sobre su espalda de esta forma lograrás crear ese vínculo que fomenta la salud y el bienestar.

Cuando nacemos de forma intuitiva necesitamos sentir el contacto físico de nuestros papas desde su respiración, voz, piel. Ocasionando que esas primeras sensaciones repercutan en todo el trayecto de nuestra vida.

Tu bebé necesita confianza, serenidad y nace a partir de conectar desde la parte corporal y emocional para fomentar la seguridad que se manifestará a través de su comportamiento.

Recuerda que cada episodio vivido lo almacenamos en nuestra mente aunque en muchas ocasiones no seamos conscientes de cada vivencia. Nuestras acciones son reflejos de los pensamientos que hemos guardado y transformado.

Actualmente nos sentimos agobiados por los cambios repentinos, padres distanciados, preocupaciones laborales; económicas. Solo detente por unos momentos y abraza a tus hijos, si antes no lo hiciste, ahora será el mejor momento para empezar a construir formas diferentes de convivencia que conlleven a elevar el bienestar particular y colectivo.