Papás abrazadores, niños seguros

Los padres son la primera educación para los niños y son las personas mas importantes en la vida de un pequeño. 

Los nuevos modelos de paternidad muestran a un padre más expresivo, afectivo, con mayor disponibilidad, lúdico y en especial más comprometido e involucrado con la vida familiar y la crianza de sus hijos.

Papás presentes en el desarrollo de niño

Cuando los niños sienten que sus necesidades fisiológicas o afectivas están cubiertas también por su padre, tienen más oportunidad de:


👩🏻‍🏫 Aprender nuevas cosas

🥰 Son niños más seguros

🙃 Son más asertivos

😇 Manejan mejor sus emociones

👨‍👩‍👦‍👦 Tienen mejores relaciones sociales


Además un papá presente en el desarrollo promueve la capacidad de explorar y asumir retos. 

Lo mejor es que, actualmente, hay un mayor número de padres que quieren estar presente e involucrados durante el desarrollo de la crianza.

Papás abrazadores

Si a esta presencia de papá presente sumamos el factor de “papá abrazador” el impacto positivo es aún mayor.

La teoría del apego plantea que el ser humano tiene la necesidad innata de vincularse con otros individuos específicos, una vez hecho el vínculo éste se mantiene de forma constante.

Una excelente forma es el contacto de piel con piel y mantenerlos cerca el mayor tiempo posible. 

En La Hamaca y el Rebozo estamos comprometidos con estos modelos de crianza positivos apoyados por la herencia mexicana transformada en mantas y rebozos, y justo nuestro Rebozo Mexicano Lino está pensado en padres que quieren tener muy cerca a su bebé.

El uso del rebozo trae consigo múltiples beneficios:

👨‍👦 Fortalece el vínculo entre padres e hijos por la cercanía.

👶🏻 Fortalece el sistema inmunológico de bebé.

😴 Asegura periodos más largos y profundos de sueño.

😌 Disminuye dolor por cólicos, reflujo y gases por la posición ergonómica y vertical.

😇 Brinda seguridad y comodidad


Además, estar envuelto en el rebozo les recuerda mucho a la estancia en el vientre más el plus de la seguridad y comodidad que dan los brazos y el olor de papá, algo que sin duda vale la pena fomentar.